Primeros pasos con Intellimmerce
La instalación, la conexión con tu IA y el primer escaneo gratuito del catálogo. Después el Home y los ajustes, los campos a tu manera, cómo trabajar los hallazgos en Catálogo, los datos de un producto (que ya vienen casi rellenos), revisar y aplicar un borrador, y escribir el ALT de tus fotos. Y cuando el catálogo esté en forma: importar datos en CSV y descripciones de categoría con IA. Todo con capturas reales, paso a paso.
Antes de empezar. Intellimmerce no se inventa datos. El escaneo del catálogo es gratis y no hace ninguna llamada a la IA, solo lee lo que ya hay en cada ficha y compara tus fotos en tu propio servidor. Al generar, reorganiza lo que tú le das, rastrea cada cifra del borrador hasta los datos del propio producto y, si falta un dato obligatorio, se para en vez de inventárselo. Casi todos los campos (SKU, categorías, etiquetas, marca, medidas, peso, precio y tus campos personalizados) se leen directamente de WooCommerce, así que queda poco por escribir a mano. Necesitas WooCommerce activo y una IA lista para generar: en WordPress 7.0 o superior, cualquier conector del núcleo (Anthropic, OpenAI, Google) activado en Ajustes → Conectores; en versiones anteriores, tu propia clave de Anthropic o de OpenAI en los ajustes del plugin.
Instalar el plugin
Sube el archivo ZIP que has descargado desde la página del producto, en Plugins → Añadir plugin → Subir plugin. WordPress lo instala tal cual, no hace falta descomprimirlo antes.
WordPress copia los archivos y te ofrece Activar plugin. Un momento después Intellimmerce aparece activo en tu lista de plugins, con su cubo y tres entradas en el menú lateral: Inicio, Catálogo y Ajustes. Todo lo demás vive como pestaña dentro de esas dos, porque Catálogo lleva Productos, Fotos y Categorías, y Ajustes lleva General, Campos e Importar y exportar.
¿Vienes de una versión anterior? Cada pantalla mantiene la dirección que tenía, así que los marcadores y enlaces que ya usabas siguen llevándote donde llevaban. Solo que ahora se abren dentro de las pestañas nuevas.
Las actualizaciones, a partir de aquí. Intellimmerce no está en el directorio de wordpress.org, así que consulta su propia web para ver si hay versión nueva. WordPress te avisa en Escritorio → Actualizaciones y la instala desde la pantalla de plugins, igual que con cualquier otro. Subes un ZIP una vez, y es la última.
Si WooCommerce no está activo, Intellimmerce te lo dice claramente al activarlo, sin errores fatales. Instala y activa WooCommerce primero.
Conectar tu IA
Intellimmerce genera con la IA que ya tengas conectada a tu WordPress. Antes de tocar sus ajustes, comprueba que tienes al menos un conector activo en Ajustes → Conectores, la pantalla de WordPress 7.0 donde se guardan las claves de API y se comparten entre plugins.
Si el proveedor que quieres no está conectado, pulsa el botón que hay junto a su nombre («Activar» o «Configurar», según el proveedor) y pega la clave de API que hayas generado en su web.
No hacen falta los tres. Con un solo conector activo (Anthropic, OpenAI o Google) Intellimmerce ya puede generar. ¿Sin conector y sin WordPress 7.0? Pon tu propia clave de Anthropic o de OpenAI en los ajustes del plugin, en la conexión con la IA. Para escribir el ALT hace falta un proveedor que sepa leer imágenes, y los tres saben.
Home y la checklist inicial
Pulsa el cubo del menú lateral y aterrizas en el Inicio, no en un formulario de ajustes. Recién instalado es una checklist corta: conectar la IA (hecho en el paso anterior), decirle a Intellimmerce qué vendes y escanear tu catálogo. En cuanto lanzas ese primer análisis, el Inicio pasa a ser el estado de tu catálogo: cuánto está en buen estado, cada hallazgo con su contador y «Empieza por aquí», los más vendidos que conviene abrir primero.
Recién instalado, el segundo paso de la checklist, decirle qué vendes, tiene su propio desplegable ahí mismo, y es el mismo ajuste que encontrarás en Ajustes → General. Ese es el siguiente paso del tutorial.
Al Inicio le sale una segunda mitad más adelante. Cuando el registro de búsquedas lleve un tiempo contando, aparecen encima del bloque del catálogo cuatro listas con lo que tus clientes escriben en tu tienda. Eso es el paso 11, y conviene activarlo hoy aunque todavía no tenga nada que enseñar.
Decirle qué vendes
Los ajustes tienen tres pestañas. General es este paso: la conexión con la IA, que solo importa si te has saltado el paso 2, y la voz de marca, donde están el idioma del contenido, tus instrucciones de escritura y tus palabras vetadas. y el tipo de tienda que llevas. Campos es el paso 5. Importar y exportar es el paso 13.
Pon el idioma del contenido en el que hable tu tienda, añade las instrucciones de escritura que quieras y guarda. Nada de esto bloquea el primer escaneo, y puedes volver aquí cuando hayas visto un par de borradores.
En Datos de producto eliges el tipo de tienda que llevas. El recuadro de debajo del desplegable te explica qué implica esa elección: cuántas casillas se le van a pedir a cada producto y cuáles son, con un enlace directo a la lista para cambiarla. Las dos pantallas han dejado de ser desconocidas, así que ya no eliges un tipo de tienda a ciegas.
Por tu tienda. Más abajo, en esta misma pestaña, tres interruptores deciden dónde aparece Intellimmerce fuera de sus propias pantallas: registrar las búsquedas de los visitantes, poner el estado del catálogo en el escritorio de WordPress e informar desde la barra superior mientras navegas por tu tienda. De eso van el paso 11 y el paso 15. El registro de búsquedas es el que conviene activar ya, porque solo sirve cuando lleva meses detrás.
Las palabras vetadas. La lista arranca vacía y lo que se aplica es exactamente lo que ves en la caja. Si prohíbes «perfecto» caen también sus formas, así que no tienes que ir enumerando «perfecta», «perfectos» y demás.
Los campos a tu manera
Lo que se le pide a cada producto no está fijo en el plugin. La pestaña Campos es una sola tabla: apaga un campo, arrástralo a otra posición, renómbralo, márcalo como obligatorio y di de dónde sale su valor y dónde hay que mirar cuando eso venga vacío.
Lo interesante son las dos columnas de origen. De dónde sale es el primer sitio donde mirar y si está vacío, usa es el recambio. Así funciona «Qué es el producto» de serie: lo escribes en el producto y, si lo dejas en blanco, se usa el nombre de su categoría principal, de modo que la ficha se puede escribir igualmente. Un campo puede leer el SKU, el GTIN, categorías, etiquetas, marca, medidas, peso, precios con sus fechas de rebaja, stock, unidades vendidas, valoraciones, la nota de compra, tus atributos globales de producto y cualquier campo personalizado que lleven tus productos, que es de donde sale lo que tengas guardado en ACF.
Preguntas distintas según la categoría. Una regla puede pedir algo en una categoría y en todo lo que cuelgue de ella, o dejar de pedirlo ahí. Así un mismo catálogo tiene ropa que necesita talla y menaje que necesita capacidad sin que cada editor de producto enseñe los dos campos.
El texto pequeño y gris de debajo de cada etiqueta es el id del campo. Es la clave con la que tus productos guardan ese valor y el nombre de su columna en el CSV, así que no cambia nunca, se llame como se llame el campo en pantalla.
Escanea tu catálogo
De vuelta en el Inicio, pulsa Analizar el catálogo. Lee el contenido que ya tiene cada producto y compara tus fotos en tu propio servidor, sin ninguna llamada de IA, y te dice qué falta, qué se queda corto y qué se lee o se ve demasiado parecido a otra cosa que vendes. La barra avanza mientras trabaja y la pantalla salta sola a los resultados al terminar, así que nunca tienes que adivinar si está pasando algo.
Debajo del porcentaje, cada hallazgo tiene su fila con un contador y un enlace de Ver esos productos: sin descripción, texto pobre, sin meta SEO, sin ALT en la galería, sin ninguna foto, misma foto que otro producto, afirmaciones que tus datos no respaldan, se lee como otro producto, pelea con otro producto por la misma búsqueda y peso muerto. Vuelve a lanzarlo cuando quieras con Volver a analizar, que las capturas con fecha dejan ver el antes y el después.
Dos productos a por la misma búsqueda. Leerse igual que otro producto y competir con él no son el mismo hallazgo. Dos fichas pueden estar escritas de forma completamente distinta y estar yendo a por la misma búsqueda, cosa que no se ve comparando su prosa, así que el análisis compara además lo que lee un buscador: el título con el que las va a listar y los encabezados de sus descripciones. Cada una se te enseña junto al producto con el que pelea, que es la única forma de poder hacer algo al respecto.
Lo de las fotos no cuesta nada. Las fotos que faltan y las repetidas se detectan comparando las imágenes que ya están en tu servidor, por lo que se ve en ellas y no por el nombre del archivo, así que una foto resubida con otro nombre o a otro tamaño también cae. No se envía nada a ningún sitio.
Trabajar Catálogo → Productos
Todos los productos viven en la pestaña Productos de Catálogo, una sola lista en vez de las páginas separadas de generación en lote y cola de revisión. Los enlaces de encima de la tabla filtran por estado: todos los productos, todavía sin ficha Intellimmerce, pendientes de revisión, datos cambiados y aplicadas, cada uno con su contador. Tus productos siempre tuvieron una página de producto; lo que igual todavía no tienen es una ficha Intellimmerce, y por eso las pantallas la llaman así.
Filtra también por categoría y luego actúa fila a fila, o marca varios y tira del menú de acciones en lote. Abre el filtro de Pendientes de revisión y ahí tienes todos los borradores que Intellimmerce ha generado y tú todavía no has aprobado.
De aquí no se publica nada. Generar, sea para un producto o para un filtro entero, solo produce un borrador. La tienda no cambia hasta que lo revisas y lo aplicas.
Los datos de un producto, ya casi rellenos
Abre cualquier producto y su pestaña Intellimmerce, junto a General, Inventario o Envío. El panel se lee de arriba abajo en el orden en el que se trabaja de verdad: un botón para rellenar las casillas, las casillas, después todo lo que WooCommerce ya sabe, y abajo del todo el botón que escribe el borrador.
¿Ese producto ya tiene descripción? Rellenar estas casillas con el producto lee el texto que el producto ya tiene y rellena solo las casillas vacías, resaltadas para que las revises. No escribe nada en el producto. Antes averigua en qué idioma está escrito, así que uno en inglés no te vuelve en español.
Debajo de las casillas, lo que Intellimmerce lee de este producto lista el SKU, las categorías, las etiquetas, la marca, el precio y los enlaces de categoría, y te avisa de entrada de que ahí no hay nada que rellenar: esos valores vienen del producto y se cambian en sus propias pestañas, nunca aquí.
Abajo del todo hay un solo botón, Escribir un borrador con IA, con una línea debajo que dice exactamente lo que obtienes: título, descripción corta y larga, especificaciones, para quién es, FAQs, meta SEO y ALT de las imágenes, y que te recuerda que el producto no cambia hasta que pulsas Aplicar. Puedes pulsarlo directamente: se usa lo que hay en pantalla, aunque todavía no hayas guardado el producto. Guardarlo sigue siendo buena idea, para que esos datos queden almacenados para la próxima vez y para la exportación en CSV.
Revisar y aplicar un borrador
Abre un borrador desde Catálogo, o genera uno directamente desde la pestaña Intellimmerce del producto. En los dos casos aterrizas en la misma revisión: lo que dice el producto hoy, al lado de lo que propone Intellimmerce, con el enfoque de escritura que ha usado y cómo se compara el borrador con el resto del grupo.
Baja para ver el resto del borrador: para quién sí y para quién no, las FAQs, el meta SEO y el ALT. Si algo de ahí no se puede rastrear hasta los datos del propio producto, un plazo de entrega o un porcentaje que nadie mencionó, te sale listado justo aquí. O añades el dato que lo respalda o quitas esa frase. Nada de esto toca tu producto hasta que lo apruebas, y regenerar te da un borrador nuevo sin perder el ángulo asignado.
El ALT de tus fotos
Elige los productos que quieras en la pestaña Productos y lanza Escribir ALT, por fila, sobre los que hayas marcado o sobre todo lo que haya en el filtro actual. Cada imagen, la destacada y las de la galería, va a un modelo de visión con los datos reales del producto detrás, un trabajo en segundo plano por foto, y aterriza en la pestaña Fotos.
La frase describe lo que se ve de verdad en la foto, no el título del producto pegado en el campo ALT. Léela con la miniatura delante, corrige lo que no encaje y aplícala. Al aplicarla se escribe en la biblioteca de medios, así que la hereda cualquier otro sitio donde salga esa imagen. También tienes aplicar y descartar todas las de la página, para cuando vayas con un lote grande, y el lote enseña su progreso mientras corre en vez de un número pintado una sola vez.
¿Nada pendiente de revisión? Entonces la pantalla de Fotos te dice cuántos productos ha encontrado el análisis con fotos sin ALT y te deja encolarlos desde ahí, sin tener que volver al Catálogo a pedir el trabajo.
Primero te dice lo que cuesta. Antes de un lote, Intellimmerce te da el precio de cien fotos medido con tus propias generaciones, y lo que gaste se suma al total del mes que llevas en el Inicio.
Lo que te piden tus clientes
Con el registro de búsquedas activado, se cuenta cada búsqueda que hacen los visitantes en la tienda. Del visitante no se guarda nada: ni dirección, ni sesión, ni registro de quién buscó qué, y las búsquedas de quien puede gestionar la tienda se ignoran, así que tus propias pruebas no acaban en la lista. Al cabo de unas semanas, el Inicio se abre con cuatro listas de lo que escriben tus clientes, y la primera es dinero que ya has dejado sobre la mesa.
Una búsqueda que no encontró nada solo puede ser tres cosas, e Intellimmerce las distingue:
- Lo vendes, pero tu texto no lo dice. El producto estaba en tu catálogo desde el principio, con otro nombre. Reescribir su ficha mete la palabra que usó el cliente en el texto del propio producto, que es donde miran tanto el buscador de tu tienda como Google. Hay un reescribir todas para la lista entera, y cada resultado espera tu revisión como siempre.
- Te lo piden y no lo tienes. Nada de tu catálogo responde a esto. Cada término es un producto que podrías tener, con el número de veces que te lo han pedido al lado.
- Preguntas, no productos. Envío a Canarias, devoluciones, horario de la tienda. Son cosas que hay que responder, y las sirve mejor una página o una FAQ que un producto.
Una cuarta lista, Lo más buscado, enseña lo que más te piden encontraran algo o no, con un enlace de ver qué encuentran que lanza esa búsqueda en tu propia tienda para que veas los resultados con tus ojos. Todas las listas son tablas con su propio buscador y páginas de diez, y en todas puedes esconder un término que no vas a vender nunca. Lo escondido se puede recuperar.
Cómo deduce a qué producto iban. Lee primero tus categorías, etiquetas y atributos, que es justo donde no miró el buscador de tu tienda. Lo que eso no consigue colocar va a la IA en una sola llamada, no una por término, y la pantalla te dice cuántos se reconocieron así. Es lo que pilla a un cliente escribiendo camisa cuando tu producto se llama Shirt.
Actívalo antes de necesitarlo. Mientras el registro se llena, la pantalla te dice desde cuándo lleva contando y más o menos cuándo van a merecer la pena las listas, en vez de enseñarte una tabla vacía. Un mes de búsquedas cuenta poco; seis meses te dicen qué le falta a tu tienda.
Vender servicios o planes, no objetos
Una consultoría, un mantenimiento, un hosting o un soporte no tienen peso, ni medidas, ni materiales, y pedírselos deja la ficha con pinta de estar a medio rellenar. Elige Servicios y planes como tipo de tienda y las preguntas cambian por las que importan.
Lo que pide en su lugar: qué incluye, qué no incluye, los límites y cifras que separan un plan del siguiente, cómo se entrega, el plazo o la periodicidad, tu tiempo de respuesta, qué necesita el cliente para empezar y qué se lleva al final. El peso, las medidas, los materiales, la presentación y el cuidado dejan de preguntarse.
«Límites y cifras» es la que carga con el peso. Webs, gigas, horas, visitas, tickets al mes: sin números, tres planes del mismo servicio son el mismo párrafo tres veces, que es exactamente el texto casi idéntico que marca el análisis. Rellénalo y cada plan tiene algo propio que decir.
Importar y exportar datos en CSV
Para rellenar tus campos en muchos productos a la vez desde una hoja de cálculo, tira de la pestaña Importar y exportar de los ajustes. Aquí no se genera ni se publica nada: esta pantalla solo carga los datos de entrada con los que después se escriben las fichas.
Edítalo en tu hoja de cálculo, una columna por campo y una fila por producto, y súbelo de vuelta con Seleccionar archivo y Previsualizar importación. Las filas casan por ID de producto o por SKU, una celda vacía nunca sobrescribe lo que ya hay, y una vista previa validada te enseña exactamente qué va a cambiar antes de que pulses Aplicar importación. Las cabeceras de columna son los ids de campo del paso 5, así que un campo que hayas renombrado conserva su columna.
Descripciones de categoría con IA
La misma voz de marca y el mismo control anti-duplicado llegan también a tus páginas de categoría, en la pestaña Categorías de Catálogo. Cada descripción se construye solo con datos reales: la jerarquía de la categoría, sus subcategorías y sus productos más vendidos.
El borrador lleva enlaces internos reales a productos de esa categoría, un meta título y una meta descripción, y una puntuación de similitud contra tus otras páginas de categoría. Pulsa Aplicar a la categoría para escribirlo y, como todo lo demás por aquí, nada cambia en tu tienda hasta que tú lo apruebas.
Por tu tienda, sin abrir el plugin
Los dos últimos interruptores de los ajustes ponen el trabajo donde ya miras. Ninguno añade una pantalla a la que tengas que acordarte de ir, y ninguno lo ve nadie que no pueda gestionar la tienda.
Esa última línea es el trabajo más barato de la casa. El producto existe, las fotos existen, el precio está bien, y lo que perdió la venta fue la redacción. Al pulsarla aterrizas en la lista del paso 11.
Distingue «sin analizar» de «analizado y sin nada que arreglar», así que nunca te dice que un producto está bien cuando nadie lo ha mirado. Y no se mete en los editores, donde ya tienes la pestaña de Intellimmerce.